VICTOR MORA.
Una trayectoria entre letras y cómics

Víctor Mora i Pujadas nació en Barcelona en 1931, de donde, al poco tiempo, tuvo que exiliarse junto a su familia a Francia, país en el que vivió hasta 1941. Años más tarde, en 1963, y por sus ideas políticas, volvió a exiliarse a Francia, de donde retornó mediada la década de los 80. Actualmente reside en Premia de Mar y está vinculado con L’Escala desde hace muchos años.

Su carrera como novelista, guionista de cómic, director de publicaciones, articulista... le precede. Sus publicaciones más conocidas son la trilogía compuesta por “Los plátanos de Barcelona, París flash back y El tranvía azul”, "La lluvia muerta, Whisky con napal, La mujer de los ojos de lluvia, o Caricias de un desconocido", entre otras.

A pesar de su extensa y variada obra literaria siempre se le recordará, sobre todo, por ser el creador de El Capitán Trueno, personaje que tanto emocionó y divirtió a pequeños y grandes en unos momentos en los que la sociedad española estaba inmersa en una de sus épocas más oscuras.

¿Después de tantos años creando novelas, relatos, guiones y artículos, con qué género se quedaría?
Para mí, lo importante no es en qué género te expresas, sino poder plasmar sobre papel esas ideas que surgen de tu interior y que, poco a poco, vas recopilando, unas con más acierto que otras, y al final consigues que alguien las lea y que produzca en esa persona el mismo efecto que en ti. L’Escala, 19 de marzo de 2015.

¿El alter ego Lluis Martí le sirvió para explicarnos sus vivencias en aquellos años tan complicados?
Cuando escribí Los Plátanos de Barcelona, nuestra tierra estaba sumida en una etapa de posguerra nacional y mundial por lo que la situación económica, anímica y social era muy negativa. Por ese motivo decidí expresar las vivencias de todas aquellas personas aportando mi propia experiencia, intentando dar un punto de ironía y de esperanza, cosa muy difícil por entonces. En París Flash Back quise reflejar todo el movimiento cultural que hubo en aquellos días, la impotencia por un amor imposible entre toda aquella revolución cultural y las contradicciones de los conceptos aprendidos. Y, por último, en El tranvía azul se cierra el círculo, es el reencuentro con sus raíces, sus amores, sus costumbres y su reafirmación en la forma de enfocar su vida.

¿Por qué después de casi 60 años, el Capitán Trueno sigue siendo una referencia en el mundo del cómic?
Cuando empecé a escribir El Capitán Trueno tenía 25 años y, debido a la represión que había, era imposible escribir en catalán y expresar libremente tus pensamientos. Por ese motivo creé un personaje de ficción (un héroe de una patria especial) siempre defensor de los oprimidos y con un gran sentido de la justicia y de los derechos humanos. Junto con el buen amigo y mejor dibujante Miquel Ambros empezamos a hacer las historietas de salida semanal que fue rápidamente aceptada por los jóvenes de aquellos años. Siempre marcados por la censura (teníamos que cuidar mucho el tema de los escotes de las señoras, que no salieran muchas armas y sobre todo el lenguaje empleado), conseguimos que el Capitán Trueno fuera el paladín de unos valores de tolerancia, democracia, igualdad, compañerismo, y que, al no ser un ser violento, nunca se viera como mataba a ningún enemigo. Por todos esos valores que defendía y que actualmente vuelven a ser atacados por los fanatismos y por países no democráticos, creo que sus comentarios incisivos y audaces reflejan la cruel realidad de nuestros días. Por eso, después de más de 50 años, una de las mejores cosas que me ha aportado mi personaje es los millones de personas que han leído y se han divertido con él.

Se han hecho muchas reediciones de su famoso cómic, un par de secuelas del mismo e incluso una película. Como creador del Capitán Trueno ¿cómo siente el éxito de su personaje?, ¿ha superado a su creador?
Como creador del Capitán Trueno (al igual que de mis otros personajes) me siento muy satisfecho por la aceptación del mismo. Tenía, y sigue teniendo, muchos seguidores y coleccionistas, lo cual demuestra que todavía está muy vivo. En cuanto a la película, si bien es cierto que ha sido en un formato más novedoso que los cómics, creo que se hizo una buena producción con un buen guión y buenas actuaciones tanto del director como de sus protagonistas. Todos sabemos que hacer una película de aventuras en los tiempos que estamos es muy arriesgado y más con la poca tradición que tenemos, pero, para mí, el resultado es más que correcto.

Sabemos que tiene una Fundación en el municipio de L’Escala (Girona), ¿por qué se decidió que fuera en ese lugar?
Hacía muchos años que tenía relación con este municipio de L’Empordà ya que con mi esposa, Armonía, descubrimos que todavía conservaba su encanto de pueblo de pescadores y al que el turismo aún no le había hecho perder su encanto. En posteriores visitas, y a medida que íbamos conociendo a sus gentes, la idea de crear la Fundación aquí se nos hizo más clara después de varias reuniones e intercambio de impresiones con la administración local. En octubre del 2005 se oficializó la creación de la Fundación con sus correspondientes Patronos y siempre con la ayuda del ayuntamiento de L’Escala, hemos ido haciendo un camino en el cual lo más importante es preservar por una parte y por otra abrir puertas a nuestra cultura, con especial énfasis al mundo de la literatura y del cómic.

Una de las actividades que mejor se ha consolidado, es un concurso de narrativa breve donde los escritores noveles pueden presentar su cuento o narración y lo que hace que este premio sea más especial y por ello tan bien acogido, es que el día de entrega de premios, tanto el ganador como los finalistas puedan llevarse en un libro la obra que han presentado. Realmente es un trabajo muy duro para la secretaría de nuestra Fundación organizar este premio, dado que contamos con una participación que supera cada año los 100 participantes, pero como gente entusiasta de la cultura que son y unos grandes profesionales, año tras año, vamos superando el nivel.

También realizamos lecturas comentadas, conferencias, y participamos como entidad cultural que somos, en todos aquellos acontecimientos colectivos del municipio referentes a la literatura y el cómic, así como anualmente estamos presentes en uno de los salones más importantes del cómic: el de Barcelona. Nos gustaría hacer muchas más actividades y poder ayudar a muchas más personas que comienzan en este mundo, pero ya sabéis que estos últimos años el tema económico nos ha tocado a todos y, en consecuencia, las limitaciones presupuestarias no nos han permitido hacer más.

Para finalizar, ¿cómo ve el futuro del mundo de las letras que usted tan bien conoce y en el cual ha podido observar los cambios de nuestra sociedad?
Siempre, siempre, habrá personas valientes que a través de sus opiniones, relatos, escritos o incluso sus dibujos dejen constancia de los avatares del cambio de los gobiernos, las costumbres, las religiones y tantas cosas que forman el entorno de nuestra vida. Hoy en día, este tema es mucho más veloz que en mis tiempos gracias a las nuevas tecnologías y podemos conocer cualquier cambio en pocos minutos, pero también es muy importante plasmar con calma todas aquellas inquietudes, experiencias, miedos, alegrías y otras sensaciones que nuestro carácter, tanto personal como profesional, nos produzcan. No hay que renunciar nunca a nuestras creencias y seguirlas, aunque puedas ir mejorándolas o adecuándolas con los años a los cambios, y, por encima de todo, hay que ser una persona respetuosa con los demás y aceptar sus diferencias para una mejor integración de todos. Estos eran los valores de nuestro Capitán Trueno y creo que muchos los tendrían que poner en práctica y verían lo fácil que es ser un poco más feliz.